
sábado, 25 de septiembre de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
FELIZ PASCUA 2010

“En verdad ha resucitado al Señor, aleluya. A Él la gloria y el poder por toda la eternidad”
Queridos hermanos; mientras realizamos nuestra estación de penitencia, hemos de saber que sacamos a las calles, a Ntra. Bendita Virgen cargada de Dolores, Ella ha quedado sola en tinieblas cuando su Hijo murió. Durante nuestro caminar en penitencia junto a nuestra Madre, tiene lugar en el Templo la Vigilia Pascual, en la que Ntro. Señor Jesucristo resucita, por lo que cuando regresamos al Templo y ella sube esa cuesta de Jesús entre pétalos de flores, Ella ya no tiene dolor, sus siete dolores los ha ido dejando por las calles de Aguilar y Ntra. Señora que salió triste regresa llena de alegría porque su Hijo JC, señor nuestro, ha resucitado y con esa alegría bendice al pueblo de Aguilar.
La resurrección gloriosa del Señor es la clave para interpretar toda Su vida y el fundamento de nuestra fé. La importancia de este milagro es tan grande que nosotros somos testigos de ello, anunciando que: ¡Cristo Vive! Y esto nos colma de alegría el corazón, alegría que compartimos con Ntra. Sra. De los Dolores.
Jesucristo, que murió en la cruz, y por el que tanto sufrió nuestra Madre, ha resucitado, ha triunfado a la muerte, al dolor, a la angustia, se van las tinieblas para dejar lugar a la luz “Yo soy la luz”. La resurrección de Cristo es “Ser luz y llevar la luz a otros” por lo que los hermanos de nuestra cofradía debemos llevar a Cristo en todos los ambientes en que nos movemos, en el trabajo, en las tareas cotidianas, entre los amigos... teniendo siempre en cuenta que si perdemos el camino de Dios tenemos a los sacramentos y oración como armas poderosas para volverlo a encontrar.
La Virgen, después de tanto dolor se lleno de alegría; “No sale tan hermoso el lucero de la mañana-dice Fray Luis de Granada- como resplandeció en los ojos de la Madre aquella cara llena de gracias y aquel espejo sin mancilla de la gloria divina...”. Hay que felicitarla por la resurrección de su Hijo, para ello podemos rezar el Regina Coeli que ocupa el lugar del rezo del Ángelus durante el tiempo pascual, “Alégrate, Reina del cielo, ¡Aleluya! porque Aquel a quien mereciste llevar dentro de ti ha resucitado según predijo...”
Y alégrate tú hermano de la Virgen de los Dolores, porque te damos las gracias por tu estación de penitencia y porque te queremos transmitir las muchas felicitaciones recibidas a tu junta directiva, felicitaciones que son tuyas por tu comportamiento ejemplar en las filas de hermanos de la procesión de nuestra querida Virgen.
Gracias y Feliz Pascua de Resurrección
Tu Junta Directiva
Queridos hermanos; mientras realizamos nuestra estación de penitencia, hemos de saber que sacamos a las calles, a Ntra. Bendita Virgen cargada de Dolores, Ella ha quedado sola en tinieblas cuando su Hijo murió. Durante nuestro caminar en penitencia junto a nuestra Madre, tiene lugar en el Templo la Vigilia Pascual, en la que Ntro. Señor Jesucristo resucita, por lo que cuando regresamos al Templo y ella sube esa cuesta de Jesús entre pétalos de flores, Ella ya no tiene dolor, sus siete dolores los ha ido dejando por las calles de Aguilar y Ntra. Señora que salió triste regresa llena de alegría porque su Hijo JC, señor nuestro, ha resucitado y con esa alegría bendice al pueblo de Aguilar.
La resurrección gloriosa del Señor es la clave para interpretar toda Su vida y el fundamento de nuestra fé. La importancia de este milagro es tan grande que nosotros somos testigos de ello, anunciando que: ¡Cristo Vive! Y esto nos colma de alegría el corazón, alegría que compartimos con Ntra. Sra. De los Dolores.
Jesucristo, que murió en la cruz, y por el que tanto sufrió nuestra Madre, ha resucitado, ha triunfado a la muerte, al dolor, a la angustia, se van las tinieblas para dejar lugar a la luz “Yo soy la luz”. La resurrección de Cristo es “Ser luz y llevar la luz a otros” por lo que los hermanos de nuestra cofradía debemos llevar a Cristo en todos los ambientes en que nos movemos, en el trabajo, en las tareas cotidianas, entre los amigos... teniendo siempre en cuenta que si perdemos el camino de Dios tenemos a los sacramentos y oración como armas poderosas para volverlo a encontrar.
La Virgen, después de tanto dolor se lleno de alegría; “No sale tan hermoso el lucero de la mañana-dice Fray Luis de Granada- como resplandeció en los ojos de la Madre aquella cara llena de gracias y aquel espejo sin mancilla de la gloria divina...”. Hay que felicitarla por la resurrección de su Hijo, para ello podemos rezar el Regina Coeli que ocupa el lugar del rezo del Ángelus durante el tiempo pascual, “Alégrate, Reina del cielo, ¡Aleluya! porque Aquel a quien mereciste llevar dentro de ti ha resucitado según predijo...”
Y alégrate tú hermano de la Virgen de los Dolores, porque te damos las gracias por tu estación de penitencia y porque te queremos transmitir las muchas felicitaciones recibidas a tu junta directiva, felicitaciones que son tuyas por tu comportamiento ejemplar en las filas de hermanos de la procesión de nuestra querida Virgen.
Gracias y Feliz Pascua de Resurrección
Tu Junta Directiva
martes, 9 de marzo de 2010
CARTA DE CUARESMA

Queridos hermanos;
Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas.
La cuaresma es un tiempo litúrgico cuyo objetivo, al igual que en el tiempo de adviento, es ser llamados a reconciliarnos o convertirnos. El reconciliarnos con Jesucristo, comienza en reconciliarnos con el prójimo, por lo que es una oportunidad de renovación de nuestra vida cristiana para recibir la liberación Pascual.
La “Conversión” es una palabra latina que significa “girarse”, girarse hacia Dios. En el Evangelio esta palabra está escrita en griego y su significado es “cambiar de manera de pensar”, o sea lo que se nos propone es cambiar nuestra manera de ver las cosas y pasar a verlas tal como las ve Jesús.
Para lograr este objetivo se necesitan una serie de medidas.
La primera medida es fijarnos una meta: Se puede empezar reflexionando, respondiendo a la pregunta: ¿qué debo hacer hoy, en nuestro mundo, como cristiano?
Las respuestas pueden ser diversas, pero si ponemos un poco de nuestra parte, la respuesta puede ser simple, “Se nos ha encargado el servicio de reconciliar” (resumen de lo que decía Pablo a sus cristianos de Corinto).
El reconciliarnos comienza y termina en Dios, en su sacramento de la confesión, también llamado sacramento de la alegría, término que expresa bien como queda el espíritu cuando lo realizamos. Sacramento que al principio cuesta mucho hacerlo, pero que luego es tan necesario para el alma como el médico lo es para el cuerpo.
La segunda medida; ¿Qué camino he de seguir para lograr mi objetivo?
La respuesta nos la ofrece la Iglesia, “en tiempo de cuaresma: Ayuno, Oración y Limosna”
La esencia del ayuno no se puede ver con los ojos humanos, pues hoy en día, el ayunar un día no es ningún sacrificio, pero si puede serlo el hecho de acordarme que es Miércoles de Ceniza, y por tanto no desayunar, o el no comerme una hamburguesa que tanto me gusta, y decirle al Señor, hoy no me la como por Ti, pero mañana si lo hare ya que tengo la suerte de que me la puedes ofrecer.
La oración es el simplemente hablar con Dios y decirle como te ha ido el día, y darle un beso como Padre tuyo que es.
La limosna no es el hecho de dar una determinada cantidad de dinero, sino el decir, Señor hoy le doy esta cantidad de dinero a esta persona, que me he ahorrado con mi esfuerzo de no tomarme un par de refrescos en el bar, o de no ir esta semana al cine…
Por tanto y como conclusión; No condenar sino reconciliar, es el camino hacia la Pascua, que se consigue con esfuerzo e ilusión, y que ahora en la Cuaresma es el momento de intentarlo, y así cuando llegue el momento de nuestra estación de penitencia le digamos a Ella, Virgen mía, estoy contento porque lo he intentado, y he puesto mi voluntad, lo haya logrado o no.
Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas.
La cuaresma es un tiempo litúrgico cuyo objetivo, al igual que en el tiempo de adviento, es ser llamados a reconciliarnos o convertirnos. El reconciliarnos con Jesucristo, comienza en reconciliarnos con el prójimo, por lo que es una oportunidad de renovación de nuestra vida cristiana para recibir la liberación Pascual.
La “Conversión” es una palabra latina que significa “girarse”, girarse hacia Dios. En el Evangelio esta palabra está escrita en griego y su significado es “cambiar de manera de pensar”, o sea lo que se nos propone es cambiar nuestra manera de ver las cosas y pasar a verlas tal como las ve Jesús.
Para lograr este objetivo se necesitan una serie de medidas.
La primera medida es fijarnos una meta: Se puede empezar reflexionando, respondiendo a la pregunta: ¿qué debo hacer hoy, en nuestro mundo, como cristiano?
Las respuestas pueden ser diversas, pero si ponemos un poco de nuestra parte, la respuesta puede ser simple, “Se nos ha encargado el servicio de reconciliar” (resumen de lo que decía Pablo a sus cristianos de Corinto).
El reconciliarnos comienza y termina en Dios, en su sacramento de la confesión, también llamado sacramento de la alegría, término que expresa bien como queda el espíritu cuando lo realizamos. Sacramento que al principio cuesta mucho hacerlo, pero que luego es tan necesario para el alma como el médico lo es para el cuerpo.
La segunda medida; ¿Qué camino he de seguir para lograr mi objetivo?
La respuesta nos la ofrece la Iglesia, “en tiempo de cuaresma: Ayuno, Oración y Limosna”
La esencia del ayuno no se puede ver con los ojos humanos, pues hoy en día, el ayunar un día no es ningún sacrificio, pero si puede serlo el hecho de acordarme que es Miércoles de Ceniza, y por tanto no desayunar, o el no comerme una hamburguesa que tanto me gusta, y decirle al Señor, hoy no me la como por Ti, pero mañana si lo hare ya que tengo la suerte de que me la puedes ofrecer.
La oración es el simplemente hablar con Dios y decirle como te ha ido el día, y darle un beso como Padre tuyo que es.
La limosna no es el hecho de dar una determinada cantidad de dinero, sino el decir, Señor hoy le doy esta cantidad de dinero a esta persona, que me he ahorrado con mi esfuerzo de no tomarme un par de refrescos en el bar, o de no ir esta semana al cine…
Por tanto y como conclusión; No condenar sino reconciliar, es el camino hacia la Pascua, que se consigue con esfuerzo e ilusión, y que ahora en la Cuaresma es el momento de intentarlo, y así cuando llegue el momento de nuestra estación de penitencia le digamos a Ella, Virgen mía, estoy contento porque lo he intentado, y he puesto mi voluntad, lo haya logrado o no.
domingo, 31 de enero de 2010
PRESENTACION DE LA MARCHA "LA GUAPETONA"
Ayer, día 30 de Enero tuvo lugar la presentación de la marcha dedicada a nuestra titular denominada "La Guapetona de Aguilar", marcha compuesta por Raul Romero Expósito e interpretada por la Banda de Música Cristo del Amor de Córdoba. Forma parte de la grabación del disco "Madre" con motivo de su 35 aniversario fundacional.
Desde la Junta de Gobierno de nuestra hermandad le agradecemos dicha composición en honor a nuestra Virgen de los Dolores.
El disco se puede adquirir en la cofradia a un precio especial de lanzamiento.
viernes, 8 de enero de 2010
lunes, 14 de diciembre de 2009
Este es el enlace a la carta de Navidad para todos los servitas:
http://www.servitascadiz.com/formacionfront.htm
http://www.servitascadiz.com/formacionfront.htm
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